“Lo que oigo, lo olvido;
lo que veo, lo recuerdo;
lo que hago, lo aprendo”
(antiguo proverbio chino)
¿Cuántas veces, como estudiantes, hemos
pensado en que las clases serían más divertidas fuera del salón? ¿Cuántas veces
hemos deseado desviar el tema de clase para conversar acerca de cosas más
prácticas y cotidianas, o de otros tipos de intereses? Uno de los esfuerzos que
los maestros de la actualidad realizan, es incluir en sus planificaciones
actividades y métodos que contribuyan a llamar la atención del estudiante hacia
el tema que debe ser tratado, inculcar a los niños y jóvenes el amor por la
lectura, la curiosidad y el pensamiento creativo.
El aprendizaje basado en proyectos ha
surgido de la necesidad de que el estudiante y el maestro trabajen juntos en la
construcción del conocimiento a través de experiencias, dejando atrás las largas
jornadas de transmisión monótona de conocimientos desde una mente a otra que,
generalmente son de generaciones distintas y, por lo tanto, difieren en
criterios, opiniones, cultura, costumbres, etc.
El reto debe ser asumido por los dos
actores fundamentales en el salón de clase: el docente y el estudiante. Cada
uno tendrá que aportar trabajo concienzudo para lograr la meta que se han
trazado al iniciar cualquier actividad, esta es, el aprendizaje que se logra al
buscar una solución a un problema que afecte de cierto modo a los miembros de
la comunidad educativa y, por qué no, a la localidad en general. Un proyecto debe
ser planteado como un camino que conducirá a una meta colectiva, un producto
que implique incidencia y relevancia en la sociedad.
¿Cuál sería la prioridad en cuanto a la
solución de problemas? ¿A quién afecta el problema que se debería intentar
solucionar? Al observar la definición de la palabra educación, la respuesta
salta a la vista: el estudiante. El objetivo del maestro es que el estudiante aprenda,
pero ¿cuál es el objetivo del estudiante en cuanto al aprendizaje? Exacto, se
debe generar una situación en que el estudiante encuentre objetivos que le
interesen alcanzar, qué mejor que intentar solucionar de forma práctica
cualquier problema que pueda tener en el ámbito educativo.
Un proyecto es el camino a la solución de
un problema, basado en las necesidades del estudiante.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario